Muchos clientes me plantean esta duda: “¿Es mejor dejar mi dinero en el banco o en una aseguradora?”. La respuesta no es blanca o negra, pero sí existen diferencias clave en cuanto a garantías, regulación y protección del capital que debes conocer antes de tomar una decisión.
Lo primero que hay que aclarar es que tanto bancos como aseguradoras ofrecen productos de ahorro e inversión, incluyendo fondos, bonos, dividendos y planes de pensiones. Sin embargo, la naturaleza jurídica y el marco de protección de cada producto varían significativamente según quién lo emite y qué tipo de contrato firmas.
¿Qué ofrecen los bancos?
Los bancos tradicionales comercializan principalmente:
Depósitos a plazo fijo
Cuentas remuneradas
Fondos de inversión
Planes de pensiones
La gran mayoría de estos productos no garantizan rentabilidad. Por ejemplo, si inviertes 200 € mensuales en un fondo de inversión o plan de pensiones, el valor final dependerá de la evolución de los mercados financieros. Puedes ganar… o perder.
Sin embargo, los depósitos bancarios hasta 100.000 € por titular y entidad están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), un mecanismo público que cubre el capital en caso de quiebra del banco.
Los bancos están supervisados por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), lo que asegura transparencia en la gestión, aunque no en los resultados.
¿Qué ofrecen las aseguradoras?
Las compañías aseguradoras (como MAPFRE, Allianz, Generali, etc.) también ofrecen productos financieros, entre ellos:
Seguros de ahorro (conocidos como seguros de vida ahorro)
Fondos propios de inversión
Bonos estructurados
Productos unit-linked (vinculados a fondos)
La diferencia clave radica en que algunos seguros de ahorro sí garantizan el capital inicial, gracias al llamado tipo de interés técnico. Esto significa que, independientemente de lo que ocurra en los mercados, recuperarás al menos lo que has invertido, más una rentabilidad mínima pactada en la póliza.
Estos productos están supervisados por la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) y, en caso de insolvencia de la aseguradora, el Consorcio de Compensación de Seguros actúa como garante último del capital asegurado.
Cabe destacar que no todos los productos de las aseguradoras son garantizados. Los unit-linked o los fondos de inversión vinculados funcionan igual que en los bancos: su valor fluctúa con el mercado y no ofrecen protección del capital.
¿Dónde está más protegido tu dinero?
La respuesta depende del tipo de producto, no del canal (banco o aseguradora):
Depósitos bancarios: hasta 100.000 € están garantizados por el FGD.
Seguros de ahorro con capital garantizado: el importe asegurado está protegido por el Consorcio de Compensación de Seguros, sin límite fijo, aunque sujeto a condiciones contractuales.
Fondos de inversión, planes de pensiones o unit-linked: ninguno garantiza el capital, ya sea contratado en un banco o en una aseguradora. Solo se garantiza la correcta gestión del patrimonio, no su valor final.
Por tanto, si tu prioridad es la seguridad absoluta del capital, debes buscar productos con garantía explícita, no simplemente confiar en la marca del distribuidor.
Errores comunes al comparar bancos y aseguradoras
Pensar que “todo lo del banco es seguro”: solo los depósitos hasta 100.000 € lo están. Los fondos y planes no.
Suponer que “lo de la aseguradora siempre da rentabilidad fija”: solo aplica a seguros de ahorro clásicos, no a productos vinculados.
Comparar rentabilidades sin leer la letra pequeña: muchas ofertas prometen “hasta X%”, pero ese rendimiento depende de variables no garantizadas.
Ignorar el marco regulatorio: tanto bancos como aseguradoras están supervisadas, pero por organismos distintos y con mecanismos de protección diferentes.
Consejo profesional como gestor de seguros
No se trata de que el banco sea malo o la aseguradora sea buena. Se trata de entender qué estás contratando.
Si buscas máxima seguridad, pregunta específicamente por seguros de ahorro con capital garantizado o depósitos bancarios dentro del límite del FGD.
Si aceptas riesgo a cambio de mayor potencial de rentabilidad, entonces fondos o unit-linked pueden ser adecuados, independientemente del canal.
Lee siempre la ficha del producto y haz una pregunta clave: “¿Qué parte de mi inversión está garantizada y qué parte depende del mercado?”
Además, verifica quién es el verdadero emisor del producto. A veces, un banco vende un seguro emitido por una aseguradora, o viceversa. La protección depende del emisor, no del vendedor.
Conclusión
Ni los bancos ni las aseguradoras son inherentemente más seguros. La seguridad de tu ahorro depende del producto específico que contrates, no del lugar donde lo adquieras.
Si priorizas la preservación del capital, busca garantías explícitas y entidades supervisadas. Si buscas crecimiento, asume que el riesgo es inherente, y compara costes, comisiones y transparencia, no solo promesas de rentabilidad.
Aviso legal
Este artículo tiene carácter informativo y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Los productos financieros pueden conllevar riesgos de pérdida de capital. Consulta siempre con un asesor independiente y autorizado antes de tomar decisiones de inversión. Las garantías mencionadas están sujetas a la normativa vigente y a las condiciones particulares de cada contrato.