Es una de las preguntas más habituales que escucho en mi despacho:
“¿Por qué me sube el seguro cada año si no he dado ningún parte?”
La sensación es comprensible. Cumples, conduces con cuidado, no tienes accidentes… y aun así, al llegar la renovación, el precio sube. La realidad es que el importe de un seguro no depende solo de tu comportamiento individual. Hay varios factores que influyen, algunos inevitables y otros que sí puedes controlar si sabes cómo.
Como gestor de seguros, en este artículo te explico las causas reales por las que sube el seguro cada año y qué estrategias funcionan de verdad para frenar o incluso reducir esa subida.
1. Inflación y aumento de los costes de reparación
Este es el factor más común y menos conocido.
Cada año suben:
- El precio de los recambios
- La mano de obra en talleres
- La pintura y materiales
- La tecnología de los vehículos
En 2024, el coste medio de reparación de un vehículo en España aumentó cerca de un 9 %, según datos del sector asegurador. Los coches actuales tienen más sensores, cámaras, radares y sistemas electrónicos que encarecen cualquier reparación, incluso en golpes leves.
Las aseguradoras calculan el precio del seguro en función de lo que les costará reparar los daños en el futuro. Si ese coste sube, la prima también lo hace, aunque tú no hayas tenido ningún siniestro.
2. Tu perfil de riesgo colectivo (aunque tú no hayas tenido accidentes)
Este punto genera mucha frustración, pero es clave entenderlo.
El precio de tu seguro no se calcula solo por tu historial personal, sino también por:
- Tu edad
- Tu código postal
- El tipo de vehículo
- El uso que haces del coche
Si el conjunto de personas con un perfil similar al tuyo ha tenido más siniestros, la prima sube para todos, incluso para los conductores sin partes.
Ejemplo real:
En grandes ciudades como Madrid o Barcelona, ciertos rangos de edad (especialmente entre 18 y 25 años) han sufrido incrementos de hasta un 12 % en 2025, simplemente por aumento de la siniestralidad global.
No es justo, pero es así como funciona el cálculo actuarial de los seguros.
3. Renovación automática sin comparar precios
Este es uno de los errores más caros.
Aproximadamente el 70 % de los conductores renueva su seguro sin comparar. Las aseguradoras lo saben y, en muchos casos, aplican subidas progresivas del 5 % al 15 % anual, confiando en que el cliente no se irá.
No es que te penalicen, es que no te premian por quedarte.
Cuando comparas:
- Las compañías compiten por tu perfil
- Aparecen ofertas de captación
- Puedes igualar o mejorar coberturas pagando menos
Comparar cada año es una de las formas más eficaces de evitar subidas innecesarias.
4. Cambios en tu situación personal (aunque no lo recuerdes)
A veces el seguro sube porque ha cambiado algo importante, aunque no siempre seas consciente.
Algunos ejemplos habituales:
- Cambio de domicilio a una zona con más robos o accidentes
- Inclusión de un conductor joven o novel
- Cambio de uso del vehículo (particular, laboral, mixto)
- Mayor kilometraje anual declarado
- Aparcamiento habitual en la calle en lugar de garaje
Cualquiera de estos cambios aumenta el riesgo estadístico y, por tanto, el precio.
5. Revalorización del vehículo o actualización del capital asegurado
En seguros a todo riesgo, el valor asegurado del coche influye directamente en la prima.
Si:
- El mercado de vehículos de segunda mano sube
- Tu coche mantiene un alto valor de reposición
- La aseguradora actualiza el valor venal o de nuevo
El seguro puede subir porque asegura un bien más caro que el año anterior, aunque el coche sea el mismo.
6. Cambios internos de la aseguradora
Este punto es menos visible, pero muy real.
Las compañías ajustan precios por:
- Pérdidas globales
- Cambios regulatorios
- Aumento de fraudes
- Estrategias comerciales internas
A veces, aunque tú seas un buen cliente, la compañía decide subir tarifas en bloque para equilibrar resultados.
Cómo evitar que tu seguro suba cada año
Aquí viene lo importante: lo que sí puedes hacer.
✔ Compara cada año con varias compañías
Hazlo al menos con tres. No cuesta nada y puede suponer un ahorro importante.
✔ Empieza a mirar con antelación
Lo ideal es entre 45 y 60 días antes de la renovación. Muchas aseguradoras ofrecen descuentos anticipados para retener clientes.
✔ Aumenta la franquicia si tienes todo riesgo
Subir la franquicia puede reducir la prima entre un 20 % y un 30 %, especialmente si no sueles dar partes.
✔ Revisa coberturas innecesarias
Asistencias duplicadas, capitales excesivos o extras que no usas encarecen la póliza.
✔ Instala sistemas de seguridad
Alarmas, localizadores GPS o dispositivos antirrobo certificados pueden reducir el precio.
✔ Agrupa seguros
Tener coche, hogar y otros seguros en la misma compañía suele generar descuentos.
Consejo profesional como gestor de seguros
No aceptes una subida sin explicación. Si tu seguro sube, pide el motivo exacto. Y si no te convence, cambia. La fidelidad sin revisión es lo que más encarece un seguro a largo plazo.
Un corredor o gestor independiente puede comparar por ti y defender tu perfil ante las compañías, algo que un comparador automático no hace.
Conclusión
Que el seguro suba cada año no siempre es culpa tuya. Inflación, costes, estadísticas colectivas y estrategias comerciales influyen más de lo que imaginas. La diferencia entre pagar de más o no está en revisar, comparar y anticiparse.
Un seguro no debe renovarse en automático. Debe revisarse como cualquier otro gasto importante.
Aviso legal
Este artículo tiene carácter informativo. Las primas, condiciones y criterios de tarificación varían según la compañía aseguradora y el perfil del asegurado. Se recomienda revisar siempre las condiciones generales y particulares de la póliza. El contenido no sustituye el asesoramiento profesional.