Contratar el primer seguro de coche es casi un rito de paso. Significa independencia, libertad de movimiento y empezar a asumir responsabilidades de adulto. El problema es que también es el momento en el que más errores se cometen, porque falta experiencia y sobra confianza en frases como: “pon el más barato” o “eso no pasa nunca”.
Como gestor de seguros, he visto demasiados jóvenes aprender por las malas: siniestros no cubiertos, pólizas anuladas, reclamaciones de miles de euros y multas que se podrían haber evitado con una decisión mejor informada.
En este artículo te explico los cinco errores más habituales al contratar el primer seguro de coche, por qué ocurren y, lo más importante, qué hacer para evitarlos sin que el precio se dispare.
1. Elegir solo el seguro más barato sin analizar el valor real del coche
Este es, sin discusión, el error número uno.
Muchos jóvenes contratan un seguro a terceros básico pensando que es suficiente, sin tener en cuenta el valor real del vehículo. Hoy en día, incluso un coche de segunda mano con 6 o 7 años suele valer más de 5.000 euros.
Un seguro a terceros básico:
- Solo cubre daños a terceros
- No cubre daños propios
- No cubre robo
- No cubre incendio
- No cubre actos vandálicos
Esto significa que si:
- Te sales de la carretera
- Golpeas una farola
- Daños el coche aparcando
- Sufres un incendio por fallo eléctrico
👉 Pagas tú el 100 % de la reparación.
Y aquí viene la realidad: una reparación media hoy supera fácilmente los 2.000 o 3.000 euros.
Qué hacer para evitarlo
Si tu coche:
- Vale más de 5.000 €
- Tiene menos de 8 años
- Es tu medio principal de transporte
La opción lógica es:
- Terceros ampliado (robo, incendio, lunas)
- O todo riesgo con franquicia, que suele ser mucho más asequible de lo que imaginas
No se trata de pagar más, sino de no quedarte vendido cuando pase algo.
2. No declarar correctamente a los conductores jóvenes o noveles
Este error es gravísimo y muy común.
Situaciones típicas:
- El coche está a nombre del padre o la madre
- El joven lo usa a diario
- En la póliza figura solo el adulto
- El joven “no sale porque sube el precio”
El problema es que eso es una omisión de riesgo, y la aseguradora lo revisa siempre que hay un siniestro grave.
Según el artículo 10 de la Ley de Contrato de Seguro, el tomador está obligado a declarar quién es el conductor habitual, especialmente si es menor de 25 años o tiene menos de 3 años de carné.
Qué puede pasar si no lo declaras
- La aseguradora puede negar la cobertura
- Puede pagar al tercero y reclamártelo a ti
- Puede anular la póliza
- Las reclamaciones pueden superar los 100.000 €
Esto no es teoría. Pasa todos los años.
Qué hacer para evitarlo
- Declara siempre al conductor habitual real
- Declara a cualquier conductor joven que use el coche con frecuencia
- Asume que pagar un poco más es infinitamente mejor que no estar cubierto
3. Aceptar la renovación automática sin comparar alternativas
Otro clásico.
Más del 70 % de los jóvenes renuevan su seguro automáticamente, sin revisar precios ni coberturas. Las aseguradoras lo saben y, en muchos casos, aplican subidas progresivas año tras año.
Especialmente en los primeros años de carné:
- Subidas del 5 %
- Del 10 %
- Incluso del 15 % anual
Y lo peor: muchas veces sin mejorar la cobertura.
Qué hacer para evitarlo
- Revisa tu seguro con al menos 30–60 días de antelación
- Compara con otras compañías
- Consulta con un corredor independiente
Muchas veces, por el mismo precio:
- Obtienes más coberturas
- Reduces franquicia
- Mejoras la asistencia
- Añades protección jurídica
Comparar no te obliga a cambiar, pero te da poder.
4. Dar por hecho que la asistencia en viaje lo cubre todo
“Asistencia en viaje incluida” es una de las frases más engañosas del sector.
Muchas pólizas la incluyen, sí, pero con limitaciones importantes que casi nadie lee.
Exclusiones habituales:
- No cubre averías por falta de mantenimiento
- No cubre si estás a menos de X km de casa
- No cubre vías no asfaltadas
- Limita el número de servicios al año
- No cubre pinchazos en algunas pólizas
Resultado: te quedas tirado… y la grúa la pagas tú.
Qué hacer para evitarlo
- Revisa desde cuántos kilómetros cubre
- Pregunta si cubre desde el km 0
- Asegúrate de que incluye averías y accidentes
- Verifica si hay límite de servicios
La asistencia es una de las coberturas que más se usan, no la subestimes.
5. Contratar por teléfono sin revisar la póliza por escrito
Este error es más común de lo que parece.
Por teléfono todo suena perfecto:
- “Sí, eso está cubierto”
- “Eso entra en la póliza”
- “No te preocupes”
Pero lo único que vale legalmente es:
- Las condiciones particulares
- Las condiciones generales
He visto pólizas donde:
- No figuraba la cobertura prometida
- La franquicia era más alta de lo dicho
- El conductor no estaba correctamente incluido
Qué hacer para evitarlo
- Pide siempre la póliza por escrito antes de aceptar
- Revisa coberturas, límites y exclusiones
- No firmes ni pagues sin haberlo visto
Cinco minutos de revisión pueden ahorrarte años de problemas.
Conclusión
El primer seguro de coche no debería contratarse con prisas ni solo por precio. Es una herramienta de protección legal y económica que te acompaña en tus primeros años como conductor, cuando el riesgo es mayor.
Evitar estos cinco errores te permitirá:
- Pagar lo justo
- Estar bien cubierto
- Dormir tranquilo
- Evitar sustos económicos graves
Un buen seguro no es el más barato.
Es el que responde cuando lo necesitas.
Aviso legal
Este artículo tiene carácter informativo. Las coberturas y condiciones varían según la compañía aseguradora y el perfil del conductor. Se recomienda revisar siempre las condiciones generales y particulares de la póliza y consultar con un profesional antes de contratar. El contenido no sustituye el asesoramiento especializado.